Presenta un intenso color rubí con ribetes violáceos y una lágrima densa y lenta.
En nariz, se aprecian notas de fruta negra madura, especias y un toque balsámico, con sutiles matices de roble.
En boca es sedoso y envolvente, con taninos pulidos y una acidez equilibrada que le confiere gran persistencia. La mineralidad se hace notar en el final.
16-18 ºC
Excelente para acompañar carnes de caza mayor, guisos elaborados a fuego lento y quesos curados.
Presentamos Mim 2013, una expresión auténtica y cautivadora del terruño de Montsant. Este vino tinto, elaborado con la pasión y el saber hacer de Celler de l’Era, es una invitación a descubrir la complejidad y la elegancia que emanan de la combinación magistral de dos de las variedades de uva más emblemáticas de la región: Garnacha y Cariñena.
En cada sorbo de Mim 2013, se desvela una historia de paciencia y dedicación. La añada 2013, marcada por un clima particular y unas condiciones óptimas, ha dado lugar a un vino con un carácter distintivo, prometiendo una experiencia memorable para los paladares más exigentes. Su edición limitada, con tan solo 4.000 botellas producidas, subraya su exclusividad y el esmero puesto en su creación.
La bodega Celler de l’Era se erige como un custodio de las tradiciones vitivinícolas del Montsant, una Denominación de Origen que ha ganado reconocimiento internacional por la calidad y personalidad de sus vinos. Ubicada en un entorno privilegiado, donde la naturaleza dicta el ritmo de la viticultura, esta bodega fusiona la sabiduría ancestral con técnicas modernas para extraer lo mejor de sus viñedos.
El Montsant, con sus suelos pizarrosos y su clima continental moderado por la brisa marina, confiere a las uvas características únicas. La Garnacha, con su generosidad y notas afrutadas, se complementa a la perfección con la estructura y la profundidad que aporta la Cariñena, creando un equilibrio excepcional que define la identidad de Mim 2013.
Mim 2013 es un coupage meticulosamente seleccionado, donde la Garnacha tinta y la Cariñena despliegan todo su potencial. Estas variedades autóctonas, arraigadas en el paisaje del Montsant, son el alma de este vino. La Garnacha aporta esa dulzura frutal y una textura sedosa, mientras que la Cariñena infunde una estructura firme, notas especiadas y una longevidad prometedora.
La elección de estas uvas no es casual; representa una apuesta por la autenticidad y la expresión del terruño. Cada racimo, cultivado con esmero y vendimiado en su punto óptimo de maduración, es el punto de partida para la creación de un vino que refleja la esencia de su origen.
La elaboración de Mim 2013 es un testimonio de la paciencia y el respeto por el tiempo. Tras una cuidada selección de las uvas, el vino inicia un largo y complejo proceso de crianza. Durante 24 meses, reposa en barricas de roble francés, un periodo que permite que el vino se integre, desarrolle sus aromas y adquiera una estructura elegante. El roble francés, conocido por su sutileza, aporta notas tostadas y especiadas sin opacar la fruta ni el carácter del vino.
Pero la maduración no termina ahí. Una vez embotellado, Mim 2013 continúa su evolución durante otros 24 meses en la quietud de la botella. Este afinamiento final en botella es crucial para redondear el vino, permitiendo que todos sus componentes se armonicen y que emerjan matices más complejos y una textura aterciopelada, acompañada de una delicada mineralidad que evoca las pizarras del Montsant.
El resultado de este prolongado proceso de crianza es un vino que sorprende por su equilibrio. A pesar de su crianza, Mim 2013 conserva una notable frescura, que lo hace vibrante y agradable al paladar. La textura aterciopelada es una de sus señas de identidad, invitando a degustar más allá de la primera impresión. La mineralidad, sutil pero presente, añade una capa de complejidad y carácter, anclando el vino a su origen geológico.
Mim 2013 es un vino versátil que puede realzar una amplia gama de ocasiones gastronómicas. Su estructura, complejidad y elegancia lo convierten en el compañero ideal para celebraciones y encuentros especiales. Es un vino que invita a la conversación y al disfrute pausado.
Este tinto se desenvuelve con maestría junto a platos contundentes y elaborados. Su carácter permite maridar con carnes rojas, especialmente las de caza, donde su profundidad y notas especiadas complementan la intensidad de los sabores. Los guisos cocinados a fuego lento, con sus texturas ricas y sabores concentrados, encuentran en Mim 2013 un aliado perfecto, capaz de equilibrar y realzar cada bocado.
Para asegurar que Mim 2013 despliegue todo su potencial y mantenga su carácter a lo largo del tiempo, es fundamental una correcta conservación. La temperatura constante es el factor más importante. Un lugar fresco, idealmente entre 12 y 15 grados Celsius, sin fluctuaciones bruscas, permitirá que el vino siga evolucionando de manera armoniosa.
La oscuridad también juega un papel crucial. La exposición a la luz, especialmente a la luz solar directa, puede acelerar el envejecimiento del vino y alterar negativamente sus cualidades organolépticas. Por lo tanto, almacenar las botellas en un lugar oscuro o en su caja original es una práctica recomendable.
Finalmente, la posición horizontal de la botella es esencial para mantener el corcho húmedo. Esto evita que se seque y se contraiga, previniendo la entrada de oxígeno que podría deteriorar el vino. Siguiendo estas sencillas pautas, Mim 2013 conservará su frescura, su textura aterciopelada y su delicada mineralidad, ofreciendo una experiencia sensorial excepcional durante años.