Presenta un color dorado intenso con destellos ámbar, limpio y brillante, con una lágrima densa que denota su crianza.
En nariz despliega aromas complejos de almendra tostada, levadura y notas salinas, con un fondo de frutos secos sutiles.
En boca es seco, potente y elegante, con una acidez vibrante que equilibra su estructura y un final largo y persistente marcado por la crianza.
8-10 ºC
Ideal para acompañar mariscos, pescados a la brasa y quesos curados. También marida sorprendentemente bien con platos de cuchara y carnes blancas.
Nos adentramos en el fascinante mundo de la Manzanilla Pasada con Pastrana, un vino que trasciende la definición tradicional para ofrecer una experiencia sensorial única. Elaborado por la prestigiosa bodega Hidalgo La Gitana, este vino representa la culminación de un proyecto ambicioso que busca capturar la esencia de un terruño excepcional y la maestría de una elaboración cuidadosa. Pastrana no es solo una manzanilla, es una expresión profunda y compleja de la uva Palomino Fino, envejecida bajo el velo de flor que caracteriza a esta denominación de origen tan especial.
La historia de Pastrana se remonta a 1985, fruto de la visión de Javier Hidalgo y su estrecha colaboración con Cristiano van Zeller, reconocido bodeguero del Douro portugués. Juntos concibieron un proyecto que se inspiraba en el concepto de «Single Vineyard» de los grandes châteaux franceses. El objetivo era claro: seleccionar un viñedo de calidad excepcional y dedicar exclusivamente sus uvas a la elaboración de un vino sublime. Este enfoque meticuloso, centrado en la singularidad de la finca, es lo que confiere a Pastrana su carácter distintivo y su incomparable valor.
Hidalgo La Gitana es un nombre sinónimo de excelencia en el Marco de Jerez. Con una larga trayectoria y un profundo conocimiento de las tradiciones vitivinícolas de la región, esta bodega ha sabido evolucionar, integrando técnicas modernas sin perder la esencia de sus vinos. La Manzanilla Pasada Pastrana es un testimonio de esta filosofía, donde el respeto por el pasado se fusiona con una mirada innovadora hacia el futuro. Cada botella es un reflejo del compromiso de la familia Hidalgo con la calidad y la autenticidad.
La Manzanilla Pasada Pastrana es un monovarietal, elaborado exclusivamente a partir de uvas Palomino Fino. Esta variedad, emblemática de la región, es la responsable de la estructura, la acidez y los aromas característicos de las manzanillas. En Pastrana, la selección de la uva es primordial, buscando parcelas con un potencial de calidad extraordinario que permitan desarrollar la complejidad que buscamos.
El proceso de elaboración de Pastrana es una oda a la paciencia y la maestría. Tras una fermentación controlada, el vino inicia su crianza bajo el característico velo de flor, un estrato de levaduras que protege al vino de la oxidación directa, aportando aromas y sabores únicos. La denominación «Pasada» indica que este vino ha permanecido un tiempo superior al de una manzanilla joven, permitiendo que desarrolle una mayor complejidad y profundidad. La crianza se lleva a cabo en barricas de roble americano, siguiendo el tradicional sistema de soleras y criaderas, un método dinámico que garantiza la homogeneidad y la evolución constante del vino.
La Manzanilla Pasada Pastrana se erige como un vino excepcionalmente versátil, capaz de realzar una amplia gama de encuentros. Su complejidad y carácter lo convierten en un compañero ideal para aperitivos elegantes, donde su salinidad y notas sutiles abren el apetito. Es una opción soberbia para acompañar platos de pescado y marisco, especialmente aquellos con preparaciones más elaboradas. También sorprende gratamente al maridar con carnes blancas y quesos curados, demostrando su sorprendente capacidad de adaptación. Pastrana es el vino perfecto para esos momentos en los que se busca algo más que una simple bebida, un vino que invite a la conversación y a la reflexión sobre la calidad y la tradición.
Para disfrutar de la Manzanilla Pasada Pastrana en todo su esplendor, es importante conservarla adecuadamente. Mantenga las botellas en posición vertical, en un lugar fresco y oscuro, con una temperatura constante. Evite la exposición directa a la luz solar y a cambios bruscos de temperatura, ya que estos factores pueden afectar negativamente a su evolución. Una vez abierta, se recomienda consumir la botella en un plazo razonable para preservar su frescura y sus delicados aromas.